Sufriendo en Silencio
Edward
―Así que ahora
debes contarme que es todo lo que ha sucedido, desde que Bella se fue, e
incluso antes.
―Alice, no
creo que debas saberlo, no es algo que yo…
― ¡Me vale una
mierda lo que creas Edward!, ¿a quien crees que recurría Bella cada vez que te
notaba distante? ¿A quién crees que recurrió cuando la dejaste como a un perro?
― dijo con asco aquel último comentario.
Estaba
impresionado por la forma en que mi hermana defendía a Bella, no debería de
sorprenderme, puesto que eran mejores amigas, sin embargo sus palabras también
me hirieron. No podía creer todo el daño que le había hecho a mi Bella, era un
completo idiota.
―Allie, han
pasado dos semanas desde que…
―Desde que la
echaste de tu vida como si fuera basura, como si no la amaras en lo absoluto, y
sé muy bien que eso es mentira.
Dolía decirlo,
como si no me importara en lo absoluto haber sido una escoria con la mujer más
inocente en mi mundo. Pero era
inevitable, si quería protegerla de esa arpía.
―Pero ¿sabes
qué? Ya no tienes por qué preocuparte, las cosas serán más fáciles para ti
ahora que ella se fue, ¿verdad?
Levanté la
mirada rápidamente, ahora no me sentía avergonzado, sino aterrado. Bella no
pudo haberse ido, ella no. Sentí una fuerte opresión en el pecho, un dolor lacerante
en el fondo de mi corazón, mis latidos incrementaron y lleve una mano a mi
cabeza intentando acallar aquella voz
que decía “Eres el único culpable,
te lo mereces”.
―Dime que es
una broma de mal gusto Alice, por favor dime que ella no se ha ido a ningún
lado.
Suplique
miserablemente, podía sentir la desesperación en mi voz y de seguro en mis ojos
también, por la mirada compasiva de mi hermana. Pero no necesitaba eso, quería
que ella me dijese lo que quería oír.
―Lo siento
hermanito, yo…
Suspiró hondamente y con una mirada melancólica me dijo lo que tanto quería fuera
mentira.
―Ella se fue
de la ciudad Ed, no me preguntes donde, porque no lo sé. No habló conmigo y no
supe que se había ido hasta que el portero del edificio me entrego las llaves
que ella había dejado.
―Y antes de
que me preguntes, no, ella no dejo ningún mensaje ni se comunicó con sus
padres.
―Qué demonios
hice Allie. Como demonios se fue sin dejar algún mensaje o llamar para saber si
está bien.
―Por la única
y sencilla razón de que cerca de ti todo es doloroso para ella, incluso su
mejor amiga.― dijo completamente abatida. Me sentí mal por eso, era mi culpa
que estuviera alejada la una de la otra.
―Lo siento
Allie, de verdad lo hago.― murmure abatido, consumido por un mar de sensaciones
dolorosas que recorrían cada célula de mi cuerpo.
―Bueno, si de
verdad estas tan arrepentido, entonces cuéntame todo el royo en el que estas
metido.
―Alice no creo
que eso sea buena idea, debo solucionar algunas cosas antes. No quiero involucrarte.
―Lo hiciste en
el momento en que me alejaste de mi mejor amiga, así que va siendo hora de que
sepa cada secreto venenoso que escondes, y no me moveré hasta que hables.
Se cruzó de
brazos y me dejó saber con aquel gesto y su mirada que no daría su brazo a
torcer y en serio se quedaría hasta saber todo. Suspire derrotado y me resigne
a contarle todo por lo que había tenido que alejarme de mi esposa, a mi hermana
pequeña.
Entrelace las
manos sobre mis piernas e intente ordenar los pensamientos que pugnaban por
salir. Mire directamente sus ojos, ella esperaba impaciente.
― ¿Recuerdas
la amiga de mamá que se convirtió en su socia después de un tiempo?
Asintió.
―Bueno, no
resultó ser tan buena persona como nos lo decía nuestra madre, es la mujer más
superficial y fría que haya conocido en toda mi vida. Sin embargo eso no es lo
peor.
― ¿Que es
hermano?
―Ella no era
lo que parecía, a simple vista se podía ver que era arrogante y mala. Pero no sabía
a qué grado. Allie esa mujer arruino todo por lo que mi vida tenía sentido,
ella dañó mi matrimonio.
―Oh no Ed, Tanya
no pudo haber hecho eso. Sé que ella era una persona nada agradable y que
detestaba a Bella, tanto como ella a Tanya, pero no por ello la creo capaz de
eso, yo…
―Vamos All,
sabes también como yo de lo que puede ser capaz. Te diste cuenta unos días
antes de que se arruinara mi matrimonio ¿cierto?
―Edward yo no…
―Sabes que es así,
no intentes defenderla para así opacar lo que te hizo.
―No me ha…
La miré duramente y con una ceja levantada, desafiándola a que dijera lo contrario,
pero bajo los hombros derrotados y suspiro resignada.
―Sí, no es la
mujer más simpática del mundo. Es una arpía venenosa e inescrupulosa, pero debo
corregirte en eso Edward. Ella no fue quien me daño tanto.
― ¿Qué quieres
decir Al? Que fue exactamente lo que te hicieron. Desde que volviste de Paris
para asistir a mi boda, no eres la misma chica alegre de siempre, mostrabas una
copia barata de esa personita que tenía siempre una sonrisa para mí.
―Ed.― suspiro
sonoramente y se sentó frente a mí en la sala de mi departamento.
―Sabes bien,
que cuando me contaste sobre Bella yo decía lo mucho que ansiaba conocerla y lo
buenas amigas que intentaría que fuéramos.― Asentí a su afirmación.
―Y sabes
también que debía quedarme en Paris hasta finalizar los diseños que debía
entregar para la próxima colección. Como solo tenía dos meses para llegar a
tiempo a tu boda, y poder conocer a Bella, tuve que entregar mi trabajo en
tiempo record, en una de mis visitas a la casa Amore in Rosa, me tropecé con…
―Alice por
favor.
―Si lo sé,
solo que es un poco doloroso de recordar. En fin, ese día me encontré con
Ángela Cavalier y no fue muy amable que digamos, en realidad me dejó bien en
claro que pasaría si yo no hacia lo que ella decía.
― ¿Que rayos quieres decir? All por favor…
―Si Edward, ella
me dijo que no debía decir nada sobre mi encuentro con ella a ti. Al principio
pensé que como ella era tu vieja amiga de la secundaria, quería saber sobre ti,
y oh sorpresa cuando me dice que haría lo posible para que tu matrimonio
fracasase. Yo intente impedírselo, pero ella…
―Demonios
Alice, ¿qué mierda fue lo que te hizo a parte de amenazarte?
―Ella me quitó
lo único que me importaba en la vida, lo más preciado que había en mi mundo.
Ella me quitó a mi bebé.
― ¿Qué?
― ¿Qué mierda
estas diciendo? ¿Cuál bebé?
―Edward,
cuando me fui de casa a Paris no fue precisamente por que quisiera estudiar o
conocer la meca de la moda. La verdadera razón por la que me fui es… que estaba
embarazada.
― ¿Cómo
dijiste? ¿Qué mierda acabas de decir
Alice?
― ¡No me
hables como si fuera una cualquiera desconocida! ¿Entendido?
Estaba furiosa
y con justa razón, no era para menos que las cosas se hayan subido de volumen,
y para colmo la estaba tratando como a una cualquiera y no es así, es mi
hermanita la que en este momento estaba en el suelo llorando desconsoladamente,
era una de las mujeres que más me importaba en la vida la que acaba de decirme
que se fue de casa cuando solo tenía veinte años, porque estaba embarazada. Y
que la persona que la había dañado tanto como para hacerla perder su bebe era
nada más y nada menos que mi mejor amiga en la secundaria.
¡Abortó!
―Alice, Ángela…
―Sí, tu mejor
amiga, la persona en quien más confiabas en todo el mundo y la que escuchaba
tus penas adolescentes fue la misma persona que me hizo abortar a mi bebe cuando
tan solo era una criatura de dos meses, no merecía morir tan pronto. La misma
persona que me llevó a un callejón vacío y luego hizo que me golpearan hasta la
inconsciencia.
―All… yo no sabía,
yo lo…
―No digas que
lo sientes cuando no sabes lo que en serio es perder a tu hijo sin tener la
oportunidad de verlo nacer. No me digas que lo sientes cuando tuve que
aparentar serenidad y mucho descanso para aparecer en el matrimonio que
arruinaste, completamente sana y
“feliz”.
Dijo haciendo
comillas en la última palabra. Oh mierda mi hermana había sufrido tanto que lo
mío parecía una montaña comparada con un iceberg. Mi mejor amiga de toda la
vida era la causante del inmenso dolor que en estos momentos estaba sintiendo
Alice, ella es la persona más fuerte que he visto en toda mi vida, mientras yo
lloraba y me dejaba perder en la miseria a causa de mi estupidez, mi hermana
pequeña estaba cargando con un peso demasiado grande sobre sus hombros. Siempre
siendo tan fuerte y positiva aun cuando todo estaba en su contra, ella no merecía
todo lo que le sucedió, no ella.
―Oh Alice, lo
siento tanto sé que no merezco perdón alguno o siquiera que tú seas mi hermana,
cuando eres la persona más valiente y fuerte que he conocido y es algo que
nunca podría igualar. Tienes razón al decir que dañe mi matrimonio y no sabes
cuan arrepentido estoy por ello, pero era necesario en su momento y ahora no
creo que pueda arreglarlo ¿sabes?
Sonreí
tristemente cuando sentí los brazos de mi pequeña hermana a mí alrededor, no
supe en que momento ella se había puesto de pie, ni mucho menos entendía porque
ella me consolaba cuando debía ser al contrario. Mis brazos rodearon también su
menudo cuerpo y la apreté más contra mí, nos teníamos mutuamente y ahora
estábamos para el otro firmemente, como un pilar.
―Hermano,
puede sonar una locura pero creo saber dónde se encuentra Bella y por qué tu
matrimonio se fue a pique, aunque eso deberás decírmelo tú.
Me separe
inmediatamente de ella y la escrute duramente con la mirada, esperando que
dijera lo que sabía.
―Mira Edward,
estoy prácticamente segura de que Ángela y Tanya son cómplices con el único
objetivo de arruinar tu matrimonio no hay que ser un genio para verlo, pero
primero debemos solucionar eso antes de que vayas tras Bella.
― ¿Qué? Oh no
All me dirás ahora mismo donde se encuentra Bella, ¡necesito saber sobre mi
mujer Alice!
― ¡No te diré
donde esta ella y no me grites!
―Mierda,
¡Grandísimas hijas de perra!
Estaba furioso
con esas arpías, sabia de los alcances de Tanya, ya que ella prácticamente me
hizo firmar el divorcio, pero no sabía que Ángela mi mejor amiga estuviera
involucrada en todo esto. Si las tuviera en frente las ahorcaría con mis
propias manos.
Que puta
situación en la que estaba metido a causa de esas dos, perdí todo por ellas, mi
vida era una ruina sin mi mujer y ellas estaban seguramente riendo alegremente
por su hazaña. Más mi hermana no merecía mi ira.
―Lo siento
Alice, es solo que la extraño tanto. Ella es mi todo yo sin ella no soy más que
un pobre imbécil tratando de existir en medio de la mierda que me rodea.
Deseaba tanto
poder tenerla entre mis brazos, darle un beso que demostrara el infinito amor
que le tenía, quería poder leerle un verso único que solo ella pudiera
apreciar. Quería poder demostrarle que nunca dude de ella y que su corazón
sigue bien cuidado en mi pecho.
Descanse la
cabeza sobre el respaldar del sillón y deje caer mis brazos a cada lado del
cuerpo como un peso muerto, suspire hondamente e intente poner mi mente en
blanco y buscar una solución al problema que ha sido mi tortura desde ante de
la boda. Debía encontrar la manera de que todo volviera a ser como antes y para
ello debía atar los cabos sueltos, no había pruebas de que Ángela y Tanya eran
cómplices para destruir mi matrimonio, aunque era más que obvio.
―Concuerdo
contigo Alice, también apuesto lo que sea a que esas dos arpías trabajaron
juntas para destruir mi matrimonio, pero no tenemos pruebas que lo confirmen.
Debe haber algo, pero no se me ocurre que pueda ser. Dios Alice, me siento tan
impotente de no poder ir con mi Bella y pedirle de rodillas que me perdone, la
amo demasiado.
―No te aflijas
hermanito.― dijo mi hermana mientras me llevaba hacia la habitación.
―Ahora iras a
darte un baño de burbujas e intentaras relajarte lo máximo posible y mientras
tanto yo preparare algo de comer, me muero de hambre y tú no pareces el más
indicado para si quiera hacer una tortilla.
Me levanté pesadamente de la cama y con parsimonia me dirigí al cuarto de baño, las cosas
no podían estar peor. ¿O sí?
―Ya
encontraremos una solución y todo estará bien, ya lo veras. Solo hay que creer
y ser positivos.
―Dudo que algo
bueno salga de todo esto. Nada será como antes All.
―Ya verás que
si hermanito, solo dale tiempo al tiempo.
Sonreí
dolorosamente y tal parecía que mi hermana no sabía cómo podría ayudarme si es
que se podía hacer algo a estas alturas. Al meterme en la tina con las burbujas
y las sales rociadas ya por mí, intente por todos los medios alejar de mi mente
aquel nombre que tanto significado tiene para mí.
“Bella”
La mujer que
tanto me amó, que una vez juró amarme eternamente y que sin embargo yo destruí
haciéndola creer una vil mentira. Haciendo que esa bella mujer me odiara hasta
la repulsión y que se fuera lejos de mí para no sufrir más. Sabia de sobra que
ella no podría engañarme y mucho menos verse con un hombre que la hacía sentir
nerviosa en el mal sentido, e incluso la hice creer que era por su buena
disposición en la cama que me había casado con ella.
Que mentira más
grande, ella nunca fue para mí sexo, no puedo negar que cada momento en el que
podía hacerle el amor a mi Bella era el mejor sexo de mi vida y cada vez era
mucho mejor, pero no por ello basaba nuestra relación de dos años y nuestros
pocos meses de casados en el buen sexo que teníamos. Era mucho más que eso, nos
divertíamos juntos, reíamos de cualquier banalidad; e incluso disfrutábamos de
las cosas más extrañas como ver la lluvia caer sobre nosotros o el significado oculto
de las palabras. Eran aquellos momentos los que nos unían más y los que un día
me hicieron darme cuenta que ser solo su amigo era una soberana estupidez.
En cuanto le pedí
ser mi novia sentí que era lo correcto y que definitivamente estábamos hechos
el uno para el otro. Su rostro enmarcado por sus perfectas mejillas sonrojadas,
sus bellos ojos marrones reflejando todo su ser, una perfecta ventana al
paraíso y su curvilíneo cuerpo
invitándome al pecado cada vez que lo observaba y sus delicados labios formando
una tímida sonrisa, pero sin duda lo que más adoraba de aquella ninfa perfecta
era tenerla entre mis brazos para poder disfrutar de aquel calor tan pacifico
que irradiaba.
Pero nada se
comparaba a su inmensa sonrisa y aquel delicioso rubor adornando sus mejillas
cuando le pedí que fuera mi esposa, el momento fue el más romántico y el más memorable
recuerdo que atesoraré por siempre, una noche única sin velas o cena romántica,
solo una manta un anillo barato y un dulce beso fue todo lo que necesite para
que ella me aceptara, esa diosa me dijo que si a mí, el más grandísimo idiota
que sin saberlo la haría sufrir terriblemente.
― ¡Hermanito
la cena está servida!
― ¡En un minuto
voy Alice!
Salí de la
tina sin haberme podido “relajar” como lo pidió Alice, pero por lo menos pude
recordar lo mejor que me unía a Bella, aunque en realidad era ahora un
sentimiento de mi parte pues dudo mucho que ella aun sienta algo por mí.
―Huele delicioso
All, seguro sabe igual.― Dije al llegar a la cocina, no era mucho lo que ahora
mismo cabria en mi estómago pero de seguro sí que me vendría bien.
―Espero que te
guste, lo hice lo más liviano posible. Un sándwich de queso y lechuga con algo
de salsa tártara y un jugo de naranja ¿puedes con ello Ed?
Hizo gama de
sus poderes culinarios con una impecable presentación, seguro tratando de
animarme y con ello logró sacarme una pequeña sonrisa.
―Por supuesto
que si All. Muchísimas gracias hermanita por todo lo que has hecho y por tratar
de ayudarme a pesar de todo y gracias por soportar toda aquella mierda de la
arpía esa.
La abracé y la
apreté a mi pecho tratando de demostrarle con este afecto lo mucho que
significaba para mí su apoyo en estos momentos y que de ahora en adelante yo
estaría para ella, fuera cual fuera la situación. Como en los viejos tiempos.
Me senté a
comer justo después de que mi hermana se zafara de mi abrazo alegando que
también tenía hambre y por supuesto tenía un enorme sándwich y jugo a su lado.
Comimos en un cómodo silencio, que luego de unos minutos se vio interrumpido
por el sonido de mi celular.
Corrí por el
ruidoso aparato y conteste.
― ¿Bueno?
― ¿Cómo está
el hombre más infiel sobre la faz de la tierra?
―Porque
llamas, todo quedó aclarado con los abogados y firme absolutamente todo, no recibirás
de mi más que eso.
―Por supuesto
que legalmente todo esta aclarado, tú firmaste tu divorcio y está en mi
posesión lo que me corresponde por derecho.
―Si todo está
claro ¿porque mierda me estas llamando Tanya?
―Ey tranquilo
Edward lo único que quería era avisarte que tu “ex esposa” ya firmo el divorcio
y ahora eres completamente libre y podrás hacer lo que quieras.
Quede
completamente en shock, no sabría decir si estaba devastado o muerto tal vez,
lo único que recuerdo es que todo a mi alrededor dejó de tener sentido para
convertirse en silencio y sin sentido.
― ¡Edward me
escuchas! ¡Edward!
Tanya gritaba
al otro lado de la línea mi nombre, sin embargo yo aún no era capaz de
articular palabra alguna. Sentí unos pasos detrás de mí y a alguien tomar el
celular de mi mano. Aunque no sabría decir si fue cierto o aún estaba en la
bruma de esa noticia.
Escuche
algunas palabras subidas de tono, gritos y maldiciones, luego alguien
ayudándome a sentar en el borde de lo que estaba seguro era mi cama y la alguna
vez compartí con Bella. Ahora me sacudían insistentemente y sin previo aviso
sentí arder mi mejilla derecha.
― ¿Qué mierda
fue eso Alice?
―Eso mismo te
pregunto yo, ¿Qué mierda te sucede Edward? Por una vez en tu jodida vida
¿podrías dejar de sentir lastima por ti mismo
y pensar en los demás? Tu vida ahora es una basura, pero no por ello vas
a dejarte hundir sin pelear por lo que amas.
Ella estaba
furiosa y de verdad la entendía porque ella era todo lo que necesitaba en este
momento para frenarme y dejar de auto compadecerme, o por mucho no ser tan
miserable y seguir adelante luchando. Sus palabras se estaban convirtiendo en
una bofetada en mi rostro que prometía sangrar muy pronto.
―Sé que ahora
mismo la loca de Tanya te habrá dicho un montón de estupideces, pero debes
reponerte y no dejarte llevar por toda aquella mierda sin sentido que sale de
su puta boca.
Estaba impresionado
por toda la suciedad que salía de la boca de Alice, solo una vez la vi así de
furiosa y fue cuando teníamos 15 y arruine su primera cita, sin embargo ahora
sí que destilaba ira y muchas maldiciones en mi contra.
―Yo…
―Realmente lo
siento Alice, estoy un poco loco con lo que me acaba de decir la maldita de
Tanya. Estoy más que dolido, estoy atormentado.
La mire,
tratando de que a través de mis ojos ella viera la verdad de todo lo que estaba
sintiendo, que pudiera ver lo devastado que estaba, era mi hermanita y la
necesitaba conmigo no en mi contra.
―De verdad yo
también estoy a punto de un paro Edward, pero no por ello dejo que las
emociones me nublen el sentido. Si me hubiera quedado en el hoyo negro luego de
lo que me hizo Ángela ¿Qué crees tú que hubiera sucedido conmigo?
Negué
suavemente y suspire derrotado, mi hermana tenía razón no era momento de que me
quedara en aquel hoyo, pero era imposible no estar tentado. Después de todo no
tenía a lo más importante en mi vida como para querer seguir luchando.
―Bien,
entonces ya sabes que debes seguir fuerte y luchar por Bella, cometiste un gran
error al alejarla de tu lado sin decirle nada, sin embargo puedes recuperarla
si dices la verdad.
Alice estaba
sentada a mi lado con una mano en mi hombro y la otra apretando mi mano
reconfortándome.
―Solo no sé cómo
hacerlo Allie. Ella es todo para mí y ahora simplemente todo se me sale de las
manos.
Nunca en mi
vida había tenido tantas ganas de llorar como ahora, quería sacar todo de mí y
sentirme libre, solo que no creía posible poder calmar ese dolor como si nada.
Solo mi Bella podría con su perdón sanar la herida de su partida.
―No todo está perdido, como te dije debe haber
pruebas de que Ángela y Tanya trabajaron juntas para destruir tu matrimonio.
Solo hay que saber dónde buscar, pero por lo pronto quiero saber todo lo que
sucedió para que empezaras a actuar como un idiota con Bella y cómo fue que la
echaste de tu vida. Y que tiene que ver Tanya con eso, ¿cómo te amenazó?
La mire
sorprendido porque supiera tanto del tema aunque solo fueran conjeturas, sabía
que mi hermanita no le había dicho nada a Bella sobre Paris y Ángela, como
tampoco sabía la posible relación entre Tanya y ella. Sin embargo Alice era muy
intuitiva.
― ¿Cómo….? Ah,
qué importa a veces pareces una psíquica haciendo conjeturas rápidamente. Pero
bueno te contare todo lo que sucedió, el verdadero motivo para que dejara a
Bella y la tratara de la peor manera ¿Ok?
Alice alzo
ligeramente las cejas indicándome que continuara, pero luego me puso una mano
en alto y se puso de pie.
―Arreglare las
almohadas y me iré a poner mi pijama mientras tú haces lo mismo y te metes a la
cama, así estaremos más cómodos y tranquilos.
Salió de la
habitación, no sin antes acomodar las almohadas como había dicho y entrando dos
segundos después con pijama en mano para luego meterse al baño. Así que me
dispuse a bajar las cobijas y fui a la cómoda de la que cogí mi pantalón de dormir y una camiseta blanca,
luego me recosté dentro en medio de las cobijas esperando a mi hermana.
Diez minutos
después Alice salía del baño completamente cambiada y oliendo a fresas. Lindo
recuerdo.
―Disculpa Ed,
pero tome un poco de la crema que hay en el gabinete y es de Bella ¿Cierto?
―Sí, pero no
importa All es lo poco que aún conservo de ella y me hace sentir menos
miserable.
Palmeé un lado
de la cama y ella se metió en la cama a mi lado. Los dos de medio lado y ella
dispuesta a seguir escuchándome. La abrace fuerte agradeciéndole su apoyo y su
presencia.
―En una de las
fiestas de beneficencia que organiza mamá conocí a Tanya, fue por la época en
que estabas en Paris, bueno en realidad la época en la que no te comunicaste. Y
lo entiendo estabas muy abrumada por lo del embarazo que no hubieras sabido
reaccionar cuando llamaras ¿verdad?
―Si esa fue la
verdad, recién unos meses atrás me había ido y aun ni yo había asimilado el
hecho de estar embarazada, en un país parcialmente desconocido y lejos de mi
familia aunque haya sido por decisión propia. Así que si, no los llame porque
no sabía que decirles y no creía poder actuar naturalmente si tenía contacto
con ustedes. Pero eso ahora no importa, ahora quiero saber que pasó y por favor
no cambies el tema, luego te cuento los por menores de mi encuentro.
Asentí de
acuerdo, respire hondo y continúe.
―Como decía,
cuando conocí a Tanya en una de las fiestas de mamá ella parecía una chica muy
amable y dispuesta a trabajar con la empresa de diseño, así que conversamos un
largo rato sobre lo que había hecho ella y sus perspectivas para el futuro,
mientras que yo cometí el error de hablarle sobre mi Bella lo que al parecer le
sirvió después para arruinarme.
―Ed….
―Lo se Allie,
en ese tiempo Bella y yo éramos novios pero justo el día de esa fiesta le
pediría que fuera mi esposa y que fue lo único que no le comente a esa perra,
luego….
Pasaron unos
segundos en los que quede en completo silencio.
―Puedes
decírmelo hermanito, para eso estoy aquí para apoyarte y estar junto a ti, no
te culpes porque a pesar de todo también eres una víctima al igual que Bella.
Ahora solo debes decirme todo lo que esa mujer te hizo para llevarte al punto
de dejar a mi mejor amiga.
―Gracias All,
te debó mucho.
―Lo se.― se
mofo de sí misma.
―Bueno luego
de que se terminó la fiesta mamá dijo que la llevara a casa y como no vi
problema en ello accedí. Después de ese día las cosas siguieron bastante igual,
Bella me dijo que si y yo solo era felicidad hasta un mes antes de la boda.
Cuando un día sin previo aviso Tanya ingreso a mi despacho y…
Flashback
Ordenaba algunos documentos que tenía
pendientes, aunque de forma rápida porque dentro de poco me encontraría con mi
bella prometida. Imaginar su rostro y sus labios delicados esperando un beso de
los míos eran la tentación viviente y ella lo sabía por eso me tenía en sus
manos.
Unos insistentes golpes me sacaron
de mi ensoñación, fruncí el ceño confundido. ¿Quién podría necesitarme a las
cinco de la tarde? Además mi secretaria María ya se había ido.
Me levante y abrí la puerta
rápidamente ya que los golpes eran insistentes.
¿Tanya?
― ¿Tanya? ¿Qué haces aquí?
Le di el paso libre y ella entro
rápidamente, parecía algo apurada. La seguí y me senté en mi sitio ofreciéndolo
que hiciera lo mismo en el asiento del frente.
―No gracias, de seguro te estas
preguntando a que he venido.
Asentí aun confundido.
―Pues es muy sencillo quiero que
dejes a Bella, que rompas el compromiso. Si necesitas pruebas para alegar
puedes decir que fue infidelidad aquí tengo…
― ¿De qué mierda estás hablando?
Como que dejar a mi mujer, ¿conque derecho vienes a pedir algo?
―Con el derecho de tener pruebas muy comprometedoras
de ti con una ex de la secundaria Irina ¿la recuerdas?
Estaba en completo shock, con los
ojos desorbitados y mudo de la impresión, esta mujer que pensé en un principio
completamente profesional y que su cercanía para conmigo era simple coquetería
que terminó cuando se enteró de mi compromiso ahora estaba parada frente a mí
con una sonrisa petulante y muy segura de lo que tenía en su poder, me pedía
que rompiera con Bella por una reverenda estupidez.
― ¿Eres tan ilusa de pensar que en
serio te creeré un cuento como ese? Estas completamente dementes y si, recuerdo
a Irina fue como dices mi ex novia en la preparatoria, sin embargo no voy a
caer tan bajo como para temerte y terminar con Bella.
Me senté de golpe ya que me había
levantado furioso, pero aun contrariado por la desfachatez de esta mujer.
―Bueno puede que no temas por las
fotos que tengo de ti e Irina porque de hecho ya me lo temía, pero estoy segura
que si temerás cuando venda a cualquier cadena televisiva unas fotos de tu
queridísimo padre el gran empresario Carlisle Cullen y la amante que tuvo hace
un año aproximadamente, pero que tú y los abogados de la compañía taparon como
si no hubiera sucedido nada. ¿Qué pensaría la tan respetada Esme? o Alice,
sería un gran escándalo sin mencionar la decepción de tu madre al saber el
secretito del hombre a quien ha amado toda la vida.
Y luego tiró un sobre amarillo
sobre el escritorio que mire recelosamente, pero ante su mirada altiva y
arrogante me entró la duda de lo que contenía, así que lo abrí observándola
todo el tiempo y sin ninguna emoción en el rostro.
― ¿Cómo mierda sabes eso? ¿De dónde sacaste
esa información? ¿Quién te dio esas fotos?
Me levanté de mi asiento completamente
furioso y anonadado, no podía creer lo que esta mujer tenía en su poder, y yo
no eran tan idiota como para no saber que ella de seguro tenía copias de esto.
Sin embargo no tenía la menor idea de cómo consiguió estas fotos en las que mi
padre estaba en poses más que reveladoras con Charlotte, su ex secretaria y
amante.
Charlotte era una mujer muy hermosa
y con unos años menor que mi padre, desde que ella llego pidiendo trabajo en la
compañía mi padre quedó hipnotizado por ella y en el momento en que lo supe le
advertí que no se metiera con ella y que no intentara nada si de verdad amaba a
mamá. Aunque Carlisle me vio a los ojos
y dijo que ya no sentía lo mismo por mi madre y que aquella dulce mujer había
robado su corazón, pero él no era capaz de dañar a mi madre y por ello terminó
cualquier relación con Charlotte. Al parecer alguien que quería dañar a mi
padre y a la familia, había conseguido fotos de las veces que se vieron y como
estas que tenía en mis manos de el con ella en la cama.
El como lo hicieron sin que ninguno
de los dos mi padre o Charlotte se diese cuenta era un enigma, ni siquiera supieron
como entraron en la habitación o que habían sido fotografiados. Solo después de
que nos llegaran aquellas fotos supimos que teníamos un gran problema entre
manos.
― ¡Dime maldita sea! ¿Quién te dio
estas fotos y que es lo que quieres?
―Tranquilízate Ed, lo único que quiero
ya lo he pedido, tú y Bella Swan deben romper su compromiso o la familia Cullen
quedara destruida si esto sale a la luz. Tú decides Edward ¿tu matrimonio o tú
familia?
Se sentó tranquilamente en la silla
frente a mí, cruzo las manos sobre su regazo y me miraba desafiante esperando
mi respuesta a pesar de saberla ya. Su sonrisa petulante y su intento de
superioridad me enervaban al punto de querer matarla. Pero lo más frustrante
era que ella me tenía en su poder, no sabía cómo obtuvo las fotos o como supo
de la infidelidad, aunque estaba seguro de que si esto se sabía mi familia
quedaría devastada y mi madre no soportaría una perdida más.
Solo debo ganar tiempo y estoy
seguro de que encontrare la forma de que esto no salga a la luz y de que Tanya
no logre filtrar nada.
―Te propongo algo mejor.― sonreí
tranquilamente, no te atreverías a dejar pasar algo como lo que propondré.
―Dime. Soy toda oídos.
―Me casaré con Bella y me separaré
de ella al cabo de ocho meses de matrimonio a cambio de que no publiques nada
en ningún lugar.
― ¿Con qué fin harías algo así? Te
estoy ahorrando el sufrimiento más adelante terminando tu relación antes de que
sea más sólida y la partida sea más triste.
―Con el fin de disfrutar de mi
esposa el tiempo suficiente como para saber que la mujer que amo se convirtió
en lo que debió ser siempre. Solo tendrías que esperar ese tiempo y te prometo
que luego de ello obtendrás lo que quieres, separarme de Bella. Aunque me
pregunto ¿Por qué?
―Porque me gustas Edward Cullen me
fascinas, pero sé que no cambiarias a tu mujercita por nadie, así que si no
eres mío tampoco de ella. Y en cuanto a tu propuesta acepto, estaré encantada
de ver cómo viven felices sabiéndose con el tiempo contado, por lo menos de tu
parte.
Se levantó y en el lindel de la
puerta volteó nuevamente.
―Adiós querido, disfruta de tu
nidito de amor mientras puedas.
Y salió con aquella sonrisa
arrogante nuevamente en su rostro, tire los malditos papeles al y suelo grite
de frustración. Todo se había jodido y por culpa de mi padre y su amorío.
Ahora
mi Bella tendría que sufrir las consecuencias de los errores de otros. A menos que en aquel tiempo pudiera
descubrir como quitarme a esa perra de encima y evitar que publicara algo.
Debía evitar a toda costa que mi matrimonio próximo llegara a pique.
―Estaremos juntos como lo prometí
Bella, lo juro.― Susurré a la nada.
Fin flashback.
―Y no cumplí mi promesa Allie, no lo hice.
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Hermosas bribonas lamento enormemente que siempre tarde con los capitulos, pero teniendo dos betas bien ocupadisimas ademas de mi tontuela cabeza en la ortografia pues no ayuda mucho. Este capi esta publicado sin la revision de ellas porque no pude aguantarme sin darles esto. Ademas ellas me dijeron que arreglara los otros capis en FF no en mi blog por ende tengo total libertad aqui, Ellas son de gran ayuda pero yo no parezco cooperar con su ritmo y me pusieron un alto si este capi no estaba ben corregido me quitaban su ayuda y trato de mejorar pero eso no impide que me divierta escribiendo. Sin mas dejenme sus pensamientos y nos leemos lueguito =)

2 Sueños compartidos:
Gracias tierna por actualizar y arriesgarte pero debes de hacer caso a las sugerencias de tu betas ok mira que en equipo se hace un mejor trabajo
en verdad me gusto saber por que es tan idiota Edward
besos cuídate
Me encanto es bueno saber otra vez de ti ,esta genial....Sigue asi nena....Besos...
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