jueves 20 de octubre de 2011

Capitulo 7: Sufriendo en Silencio


Sufriendo en Silencio


Edward


―Así que ahora debes contarme que es todo lo que ha sucedido, desde que Bella se fue, e incluso antes.

―Alice, no creo que debas saberlo, no es algo que yo…

― ¡Me vale una mierda lo que creas Edward!, ¿a quien crees que recurría Bella cada vez que te notaba distante? ¿A quién crees que recurrió cuando la dejaste como a un perro? ― dijo con asco aquel último comentario.

Estaba impresionado por la forma en que mi hermana defendía a Bella, no debería de sorprenderme, puesto que eran mejores amigas, sin embargo sus palabras también me hirieron. No podía creer todo el daño que le había hecho a mi Bella, era un completo idiota.

―Allie, han pasado dos semanas desde que…

―Desde que la echaste de tu vida como si fuera basura, como si no la amaras en lo absoluto, y sé muy bien que eso es mentira.

Dolía decirlo, como si no me importara en lo absoluto haber sido una escoria con la mujer más inocente en mi mundo.  Pero era inevitable, si quería protegerla de esa arpía.

―Pero ¿sabes qué? Ya no tienes por qué preocuparte, las cosas serán más fáciles para ti ahora que ella se fue, ¿verdad?

Levanté la mirada rápidamente, ahora no me sentía avergonzado, sino aterrado. Bella no pudo haberse ido, ella no. Sentí una fuerte opresión en el pecho, un dolor lacerante en el fondo de mi corazón, mis latidos incrementaron y lleve una mano a mi cabeza intentando acallar aquella voz  que decía “Eres el único culpable, te lo mereces”.

―Dime que es una broma de mal gusto Alice, por favor dime que ella no se ha ido a ningún lado.

Suplique miserablemente, podía sentir la desesperación en mi voz y de seguro en mis ojos también, por la mirada compasiva de mi hermana. Pero no necesitaba eso, quería que ella me dijese lo que quería oír.

―Lo siento hermanito, yo…

Suspiró hondamente y con una mirada melancólica me dijo lo que tanto quería fuera mentira.

―Ella se fue de la ciudad Ed, no me preguntes donde, porque no lo sé. No habló conmigo y no supe que se había ido hasta que el portero del edificio me entrego las llaves que ella había dejado.

―Y antes de que me preguntes, no, ella no dejo ningún mensaje ni se comunicó con sus padres.

―Qué demonios hice Allie. Como demonios se fue sin dejar algún mensaje o llamar para saber si está bien.

―Por la única y sencilla razón de que cerca de ti todo es doloroso para ella, incluso su mejor amiga.― dijo completamente abatida. Me sentí mal por eso, era mi culpa que estuviera alejada la una de la otra.

―Lo siento Allie, de verdad lo hago.― murmure abatido, consumido por un mar de sensaciones dolorosas que recorrían cada célula de mi cuerpo.

―Bueno, si de verdad estas tan arrepentido, entonces cuéntame todo el royo en el que estas metido.

―Alice no creo que eso sea buena idea, debo solucionar algunas cosas antes. No quiero involucrarte.

―Lo hiciste en el momento en que me alejaste de mi mejor amiga, así que va siendo hora de que sepa cada secreto venenoso que escondes, y no me moveré hasta que hables.

Se cruzó de brazos y me dejó saber con aquel gesto y su mirada que no daría su brazo a torcer y en serio se quedaría hasta saber todo. Suspire derrotado y me resigne a contarle todo por lo que había tenido que alejarme de mi esposa, a mi hermana pequeña.
Entrelace las manos sobre mis piernas e intente ordenar los pensamientos que pugnaban por salir. Mire directamente sus ojos, ella esperaba impaciente.

― ¿Recuerdas la amiga de mamá que se convirtió en su socia después de un tiempo?
Asintió.

―Bueno, no resultó ser tan buena persona como nos lo decía nuestra madre, es la mujer más superficial y fría que haya conocido en toda mi vida. Sin embargo eso no es lo peor.

― ¿Que es hermano?

―Ella no era lo que parecía, a simple vista se podía ver que era arrogante y mala. Pero no sabía a qué grado. Allie esa mujer arruino todo por lo que mi vida tenía sentido, ella dañó mi matrimonio.

―Oh no Ed, Tanya no pudo haber hecho eso. Sé que ella era una persona nada agradable y que detestaba a Bella, tanto como ella a Tanya, pero no por ello la creo capaz de eso, yo…

―Vamos All, sabes también como yo de lo que puede ser capaz. Te diste cuenta unos días antes de que se arruinara mi matrimonio ¿cierto?

―Edward yo no…

―Sabes que es así, no intentes defenderla para así opacar lo que te hizo.

―No me ha…

La miré duramente y con una ceja levantada, desafiándola a que dijera lo contrario, pero bajo los hombros derrotados y suspiro resignada.

―Sí, no es la mujer más simpática del mundo. Es una arpía venenosa e inescrupulosa, pero debo corregirte en eso Edward. Ella no fue quien me daño tanto.

― ¿Qué quieres decir Al? Que fue exactamente lo que te hicieron. Desde que volviste de Paris para asistir a mi boda, no eres la misma chica alegre de siempre, mostrabas una copia barata de esa personita que tenía siempre una sonrisa para mí.

―Ed.― suspiro sonoramente y se sentó frente a mí en la sala de mi departamento.

―Sabes bien, que cuando me contaste sobre Bella yo decía lo mucho que ansiaba conocerla y lo buenas amigas que intentaría que fuéramos.― Asentí a su afirmación.

―Y sabes también que debía quedarme en Paris hasta finalizar los diseños que debía entregar para la próxima colección. Como solo tenía dos meses para llegar a tiempo a tu boda, y poder conocer a Bella, tuve que entregar mi trabajo en tiempo record, en una de mis visitas a la casa Amore in Rosa, me tropecé con…

―Alice por favor.

―Si lo sé, solo que es un poco doloroso de recordar. En fin, ese día me encontré con Ángela Cavalier y no fue muy amable que digamos, en realidad me dejó bien en claro que pasaría si yo no hacia lo que ella decía.

― ¿Que rayos quieres decir? All por favor…

―Si Edward, ella me dijo que no debía decir nada sobre mi encuentro con ella a ti. Al principio pensé que como ella era tu vieja amiga de la secundaria, quería saber sobre ti, y oh sorpresa cuando me dice que haría lo posible para que tu matrimonio fracasase. Yo intente impedírselo, pero ella…

―Demonios Alice, ¿qué mierda fue lo que te hizo a parte de amenazarte?

―Ella me quitó lo único que me importaba en la vida, lo más preciado que había en mi mundo. Ella me quitó a mi bebé.

― ¿Qué?

― ¿Qué mierda estas diciendo? ¿Cuál bebé?

―Edward, cuando me fui de casa a Paris no fue precisamente por que quisiera estudiar o conocer la meca de la moda. La verdadera razón por la que me fui es… que estaba embarazada.

― ¿Cómo dijiste?  ¿Qué mierda acabas de decir Alice?

― ¡No me hables como si fuera una cualquiera desconocida! ¿Entendido?

Estaba furiosa y con justa razón, no era para menos que las cosas se hayan subido de volumen, y para colmo la estaba tratando como a una cualquiera y no es así, es mi hermanita la que en este momento estaba en el suelo llorando desconsoladamente, era una de las mujeres que más me importaba en la vida la que acaba de decirme que se fue de casa cuando solo tenía veinte años, porque estaba embarazada. Y que la persona que la había dañado tanto como para hacerla perder su bebe era nada más y nada menos que mi mejor amiga en la secundaria.

¡Abortó!

―Alice, Ángela…

―Sí, tu mejor amiga, la persona en quien más confiabas en todo el mundo y la que escuchaba tus penas adolescentes fue la misma persona que me hizo abortar a mi bebe cuando tan solo era una criatura de dos meses, no merecía morir tan pronto. La misma persona que me llevó a un callejón vacío y luego hizo que me golpearan hasta la inconsciencia.

―All… yo no sabía, yo lo…

―No digas que lo sientes cuando no sabes lo que en serio es perder a tu hijo sin tener la oportunidad de verlo nacer. No me digas que lo sientes cuando tuve que aparentar serenidad y mucho descanso para aparecer en el matrimonio que arruinaste, completamente sana y 

“feliz”.

Dijo haciendo comillas en la última palabra. Oh mierda mi hermana había sufrido tanto que lo mío parecía una montaña comparada con un iceberg. Mi mejor amiga de toda la vida era la causante del inmenso dolor que en estos momentos estaba sintiendo Alice, ella es la persona más fuerte que he visto en toda mi vida, mientras yo lloraba y me dejaba perder en la miseria a causa de mi estupidez, mi hermana pequeña estaba cargando con un peso demasiado grande sobre sus hombros. Siempre siendo tan fuerte y positiva aun cuando todo estaba en su contra, ella no merecía todo lo que le sucedió, no ella.

―Oh Alice, lo siento tanto sé que no merezco perdón alguno o siquiera que tú seas mi hermana, cuando eres la persona más valiente y fuerte que he conocido y es algo que nunca podría igualar. Tienes razón al decir que dañe mi matrimonio y no sabes cuan arrepentido estoy por ello, pero era necesario en su momento y ahora no creo que pueda arreglarlo ¿sabes?

Sonreí tristemente cuando sentí los brazos de mi pequeña hermana a mí alrededor, no supe en que momento ella se había puesto de pie, ni mucho menos entendía porque ella me consolaba cuando debía ser al contrario. Mis brazos rodearon también su menudo cuerpo y la apreté más contra mí, nos teníamos mutuamente y ahora estábamos para el otro firmemente, como un pilar.

―Hermano, puede sonar una locura pero creo saber dónde se encuentra Bella y por qué tu matrimonio se fue a pique, aunque eso deberás decírmelo tú.

Me separe inmediatamente de ella y la escrute duramente con la mirada, esperando que dijera lo que sabía.

―Mira Edward, estoy prácticamente segura de que Ángela y Tanya son cómplices con el único objetivo de arruinar tu matrimonio no hay que ser un genio para verlo, pero primero debemos solucionar eso antes de que vayas tras Bella.

― ¿Qué? Oh no All me dirás ahora mismo donde se encuentra Bella, ¡necesito saber sobre mi mujer Alice!

― ¡No te diré donde esta ella y no me grites!

―Mierda, ¡Grandísimas hijas de perra!

Estaba furioso con esas arpías, sabia de los alcances de Tanya, ya que ella prácticamente me hizo firmar el divorcio, pero no sabía que Ángela mi mejor amiga estuviera involucrada en todo esto. Si las tuviera en frente las ahorcaría con mis propias manos.

Que puta situación en la que estaba metido a causa de esas dos, perdí todo por ellas, mi vida era una ruina sin mi mujer y ellas estaban seguramente riendo alegremente por su hazaña. Más mi hermana no merecía mi ira.

―Lo siento Alice, es solo que la extraño tanto. Ella es mi todo yo sin ella no soy más que un pobre imbécil tratando de existir en medio de la mierda que me rodea.

Deseaba tanto poder tenerla entre mis brazos, darle un beso que demostrara el infinito amor que le tenía, quería poder leerle un verso único que solo ella pudiera apreciar. Quería poder demostrarle que nunca dude de ella y que su corazón sigue bien cuidado en mi pecho.

Descanse la cabeza sobre el respaldar del sillón y deje caer mis brazos a cada lado del cuerpo como un peso muerto, suspire hondamente e intente poner mi mente en blanco y buscar una solución al problema que ha sido mi tortura desde ante de la boda. Debía encontrar la manera de que todo volviera a ser como antes y para ello debía atar los cabos sueltos, no había pruebas de que Ángela y Tanya eran cómplices para destruir mi matrimonio, aunque era más que obvio.

―Concuerdo contigo Alice, también apuesto lo que sea a que esas dos arpías trabajaron juntas para destruir mi matrimonio, pero no tenemos pruebas que lo confirmen. Debe haber algo, pero no se me ocurre que pueda ser. Dios Alice, me siento tan impotente de no poder ir con mi Bella y pedirle de rodillas que me perdone, la amo demasiado.

―No te aflijas hermanito.― dijo mi hermana mientras me llevaba hacia la habitación.

―Ahora iras a darte un baño de burbujas e intentaras relajarte lo máximo posible y mientras tanto yo preparare algo de comer, me muero de hambre y tú no pareces el más indicado para si quiera hacer una tortilla.

Me levanté pesadamente de la cama y con parsimonia me dirigí al cuarto de baño, las cosas no podían estar peor. ¿O sí?

―Ya encontraremos una solución y todo estará bien, ya lo veras. Solo hay que creer y ser positivos.

―Dudo que algo bueno salga de todo esto. Nada será como antes All.

―Ya verás que si hermanito, solo dale tiempo al tiempo.

Sonreí dolorosamente y tal parecía que mi hermana no sabía cómo podría ayudarme si es que se podía hacer algo a estas alturas. Al meterme en la tina con las burbujas y las sales rociadas ya por mí, intente por todos los medios alejar de mi mente aquel nombre que tanto significado tiene para mí.

“Bella”

La mujer que tanto me amó, que una vez juró amarme eternamente y que sin embargo yo destruí haciéndola creer una vil mentira. Haciendo que esa bella mujer me odiara hasta la repulsión y que se fuera lejos de mí para no sufrir más. Sabia de sobra que ella no podría engañarme y mucho menos verse con un hombre que la hacía sentir nerviosa en el mal sentido, e incluso la hice creer que era por su buena disposición en la cama que me había casado con ella.

Que mentira más grande, ella nunca fue para mí sexo, no puedo negar que cada momento en el que podía hacerle el amor a mi Bella era el mejor sexo de mi vida y cada vez era mucho mejor, pero no por ello basaba nuestra relación de dos años y nuestros pocos meses de casados en el buen sexo que teníamos. Era mucho más que eso, nos divertíamos juntos, reíamos de cualquier banalidad; e incluso disfrutábamos de las cosas más extrañas como ver la lluvia caer sobre nosotros o el significado oculto de las palabras. Eran aquellos momentos los que nos unían más y los que un día me hicieron darme cuenta que ser solo su amigo era una soberana estupidez.

En cuanto le pedí ser mi novia sentí que era lo correcto y que definitivamente estábamos hechos el uno para el otro. Su rostro enmarcado por sus perfectas mejillas sonrojadas, sus bellos ojos marrones reflejando todo su ser, una perfecta ventana al paraíso y  su curvilíneo cuerpo invitándome al pecado cada vez que lo observaba y sus delicados labios formando una tímida sonrisa, pero sin duda lo que más adoraba de aquella ninfa perfecta era tenerla entre mis brazos para poder disfrutar de aquel calor tan pacifico que irradiaba.

Pero nada se comparaba a su inmensa sonrisa y aquel delicioso rubor adornando sus mejillas cuando le pedí que fuera mi esposa, el momento fue el más romántico y el más memorable recuerdo que atesoraré por siempre, una noche única sin velas o cena romántica, solo una manta un anillo barato y un dulce beso fue todo lo que necesite para que ella me aceptara, esa diosa me dijo que si a mí, el más grandísimo idiota que sin saberlo la haría sufrir terriblemente.

― ¡Hermanito la cena está servida!

― ¡En un minuto voy Alice!

Salí de la tina sin haberme podido “relajar” como lo pidió Alice, pero por lo menos pude recordar lo mejor que me unía a Bella, aunque en realidad era ahora un sentimiento de mi parte pues dudo mucho que ella aun sienta algo por mí.

―Huele delicioso All, seguro sabe igual.― Dije al llegar a la cocina, no era mucho lo que ahora mismo cabria en mi estómago pero de seguro sí que me vendría bien.

―Espero que te guste, lo hice lo más liviano posible. Un sándwich de queso y lechuga con algo de salsa tártara y un jugo de naranja ¿puedes con ello Ed?

Hizo gama de sus poderes culinarios con una impecable presentación, seguro tratando de animarme y con ello logró sacarme una pequeña sonrisa.

―Por supuesto que si All. Muchísimas gracias hermanita por todo lo que has hecho y por tratar de ayudarme a pesar de todo y gracias por soportar toda aquella mierda de la arpía esa.

La abracé y la apreté a mi pecho tratando de demostrarle con este afecto lo mucho que significaba para mí su apoyo en estos momentos y que de ahora en adelante yo estaría para ella, fuera cual fuera la situación. Como en los viejos tiempos.

Me senté a comer justo después de que mi hermana se zafara de mi abrazo alegando que también tenía hambre y por supuesto tenía un enorme sándwich y jugo a su lado. Comimos en un cómodo silencio, que luego de unos minutos se vio interrumpido por el sonido de mi celular.

Corrí por el ruidoso aparato y conteste.

― ¿Bueno?

― ¿Cómo está el hombre más infiel sobre la faz de la tierra?

―Porque llamas, todo quedó aclarado con los abogados y firme absolutamente todo, no recibirás de mi más que eso.

―Por supuesto que legalmente todo esta aclarado, tú firmaste tu divorcio y está en mi posesión lo que me corresponde por derecho.

―Si todo está claro ¿porque mierda me estas llamando Tanya?

―Ey tranquilo Edward lo único que quería era avisarte que tu “ex esposa” ya firmo el divorcio y ahora eres completamente libre y podrás hacer lo que quieras.

Quede completamente en shock, no sabría decir si estaba devastado o muerto tal vez, lo único que recuerdo es que todo a mi alrededor dejó de tener sentido para convertirse en silencio y sin sentido.

― ¡Edward me escuchas! ¡Edward!

Tanya gritaba al otro lado de la línea mi nombre, sin embargo yo aún no era capaz de articular palabra alguna. Sentí unos pasos detrás de mí y a alguien tomar el celular de mi mano. Aunque no sabría decir si fue cierto o aún estaba en la bruma de esa noticia.

Escuche algunas palabras subidas de tono, gritos y maldiciones, luego alguien ayudándome a sentar en el borde de lo que estaba seguro era mi cama y la alguna vez compartí con Bella. Ahora me sacudían insistentemente y sin previo aviso sentí arder mi mejilla derecha.

― ¿Qué mierda fue eso Alice?

―Eso mismo te pregunto yo, ¿Qué mierda te sucede Edward? Por una vez en tu jodida vida ¿podrías dejar de sentir lastima por ti mismo  y pensar en los demás? Tu vida ahora es una basura, pero no por ello vas a dejarte hundir sin pelear por lo que amas.

Ella estaba furiosa y de verdad la entendía porque ella era todo lo que necesitaba en este momento para frenarme y dejar de auto compadecerme, o por mucho no ser tan miserable y seguir adelante luchando. Sus palabras se estaban convirtiendo en una bofetada en mi rostro que prometía sangrar muy pronto.

―Sé que ahora mismo la loca de Tanya te habrá dicho un montón de estupideces, pero debes reponerte y no dejarte llevar por toda aquella mierda sin sentido que sale de su puta boca.

Estaba impresionado por toda la suciedad que salía de la boca de Alice, solo una vez la vi así de furiosa y fue cuando teníamos 15 y arruine su primera cita, sin embargo ahora sí que destilaba ira y muchas maldiciones en mi contra.

―Yo…

―Realmente lo siento Alice, estoy un poco loco con lo que me acaba de decir la maldita de Tanya. Estoy más que dolido, estoy atormentado.

La mire, tratando de que a través de mis ojos ella viera la verdad de todo lo que estaba sintiendo, que pudiera ver lo devastado que estaba, era mi hermanita y la necesitaba conmigo no en mi contra.

―De verdad yo también estoy a punto de un paro Edward, pero no por ello dejo que las emociones me nublen el sentido. Si me hubiera quedado en el hoyo negro luego de lo que me hizo Ángela ¿Qué crees tú que hubiera sucedido conmigo?

Negué suavemente y suspire derrotado, mi hermana tenía razón no era momento de que me quedara en aquel hoyo, pero era imposible no estar tentado. Después de todo no tenía a lo más importante en mi vida como para querer seguir luchando.

―Bien, entonces ya sabes que debes seguir fuerte y luchar por Bella, cometiste un gran error al alejarla de tu lado sin decirle nada, sin embargo puedes recuperarla si dices la verdad.

Alice estaba sentada a mi lado con una mano en mi hombro y la otra apretando mi mano reconfortándome.

―Solo no sé cómo hacerlo Allie. Ella es todo para mí y ahora simplemente todo se me sale de las manos.

Nunca en mi vida había tenido tantas ganas de llorar como ahora, quería sacar todo de mí y sentirme libre, solo que no creía posible poder calmar ese dolor como si nada. Solo mi Bella podría con su perdón sanar la herida de su partida.

―No todo está perdido, como te dije debe haber pruebas de que Ángela y Tanya trabajaron juntas para destruir tu matrimonio. Solo hay que saber dónde buscar, pero por lo pronto quiero saber todo lo que sucedió para que empezaras a actuar como un idiota con Bella y cómo fue que la echaste de tu vida. Y que tiene que ver Tanya con eso, ¿cómo te amenazó?

La mire sorprendido porque supiera tanto del tema aunque solo fueran conjeturas, sabía que mi hermanita no le había dicho nada a Bella sobre Paris y Ángela, como tampoco sabía la posible relación entre Tanya y ella. Sin embargo Alice era muy intuitiva.

― ¿Cómo….? Ah, qué importa a veces pareces una psíquica haciendo conjeturas rápidamente. Pero bueno te contare todo lo que sucedió, el verdadero motivo para que dejara a Bella y la tratara de la peor manera ¿Ok?

Alice alzo ligeramente las cejas indicándome que continuara, pero luego me puso una mano en alto y se puso de pie.

―Arreglare las almohadas y me iré a poner mi pijama mientras tú haces lo mismo y te metes a la cama, así estaremos más cómodos y tranquilos.
Salió de la habitación, no sin antes acomodar las almohadas como había dicho y entrando dos segundos después con pijama en mano para luego meterse al baño. Así que me dispuse a bajar las cobijas y fui a la cómoda de la que cogí  mi pantalón de dormir y una camiseta blanca, luego me recosté dentro en medio de las cobijas esperando a mi hermana.

Diez minutos después Alice salía del baño completamente cambiada y oliendo a fresas. Lindo recuerdo.

―Disculpa Ed, pero tome un poco de la crema que hay en el gabinete y es de Bella ¿Cierto?

―Sí, pero no importa All es lo poco que aún conservo de ella y me hace sentir menos miserable.

Palmeé un lado de la cama y ella se metió en la cama a mi lado. Los dos de medio lado y ella dispuesta a seguir escuchándome. La abrace fuerte agradeciéndole su apoyo y su presencia.

―En una de las fiestas de beneficencia que organiza mamá conocí a Tanya, fue por la época en que estabas en Paris, bueno en realidad la época en la que no te comunicaste. Y lo entiendo estabas muy abrumada por lo del embarazo que no hubieras sabido reaccionar cuando llamaras ¿verdad?

―Si esa fue la verdad, recién unos meses atrás me había ido y aun ni yo había asimilado el hecho de estar embarazada, en un país parcialmente desconocido y lejos de mi familia aunque haya sido por decisión propia. Así que si, no los llame porque no sabía que decirles y no creía poder actuar naturalmente si tenía contacto con ustedes. Pero eso ahora no importa, ahora quiero saber que pasó y por favor no cambies el tema, luego te cuento los por menores de mi encuentro.

Asentí de acuerdo, respire hondo y continúe.

―Como decía, cuando conocí a Tanya en una de las fiestas de mamá ella parecía una chica muy amable y dispuesta a trabajar con la empresa de diseño, así que conversamos un largo rato sobre lo que había hecho ella y sus perspectivas para el futuro, mientras que yo cometí el error de hablarle sobre mi Bella lo que al parecer le sirvió después para arruinarme.

―Ed….

―Lo se Allie, en ese tiempo Bella y yo éramos novios pero justo el día de esa fiesta le pediría que fuera mi esposa y que fue lo único que no le comente a esa perra, luego….
Pasaron unos segundos en los que quede en completo silencio.

―Puedes decírmelo hermanito, para eso estoy aquí para apoyarte y estar junto a ti, no te culpes porque a pesar de todo también eres una víctima al igual que Bella. Ahora solo debes decirme todo lo que esa mujer te hizo para llevarte al punto de dejar a mi mejor amiga.

―Gracias All, te debó mucho.

―Lo se.― se mofo de sí misma.

―Bueno luego de que se terminó la fiesta mamá dijo que la llevara a casa y como no vi problema en ello accedí. Después de ese día las cosas siguieron bastante igual, Bella me dijo que si y yo solo era felicidad hasta un mes antes de la boda. Cuando un día sin previo aviso Tanya ingreso a mi despacho y…

Flashback

Ordenaba algunos documentos que tenía pendientes, aunque de forma rápida porque dentro de poco me encontraría con mi bella prometida. Imaginar su rostro y sus labios delicados esperando un beso de los míos eran la tentación viviente y ella lo sabía por eso me tenía en sus manos.

Unos insistentes golpes me sacaron de mi ensoñación, fruncí el ceño confundido. ¿Quién podría necesitarme a las cinco de la tarde? Además mi secretaria María ya se había ido.
Me levante y abrí la puerta rápidamente ya que los golpes eran insistentes.

¿Tanya?

― ¿Tanya? ¿Qué haces aquí?

Le di el paso libre y ella entro rápidamente, parecía algo apurada. La seguí y me senté en mi sitio ofreciéndolo que hiciera lo mismo en el asiento del frente.

―No gracias, de seguro te estas preguntando a que he venido.

Asentí aun confundido.

―Pues es muy sencillo quiero que dejes a Bella, que rompas el compromiso. Si necesitas pruebas para alegar puedes decir que fue infidelidad aquí tengo…

― ¿De qué mierda estás hablando? Como que dejar a mi mujer, ¿conque derecho vienes a pedir algo?

Con el derecho de tener pruebas muy comprometedoras de ti con una ex de la secundaria Irina ¿la recuerdas?

Estaba en completo shock, con los ojos desorbitados y mudo de la impresión, esta mujer que pensé en un principio completamente profesional y que su cercanía para conmigo era simple coquetería que terminó cuando se enteró de mi compromiso ahora estaba parada frente a mí con una sonrisa petulante y muy segura de lo que tenía en su poder, me pedía que rompiera con Bella por una reverenda estupidez.

― ¿Eres tan ilusa de pensar que en serio te creeré un cuento como ese? Estas completamente dementes y si, recuerdo a Irina fue como dices mi ex novia en la preparatoria, sin embargo no voy a caer tan bajo como para temerte y terminar con Bella.
Me senté de golpe ya que me había levantado furioso, pero aun contrariado por la desfachatez de esta mujer.

―Bueno puede que no temas por las fotos que tengo de ti e Irina porque de hecho ya me lo temía, pero estoy segura que si temerás cuando venda a cualquier cadena televisiva unas fotos de tu queridísimo padre el gran empresario Carlisle Cullen y la amante que tuvo hace un año aproximadamente, pero que tú y los abogados de la compañía taparon como si no hubiera sucedido nada. ¿Qué pensaría la tan respetada Esme? o Alice, sería un gran escándalo sin mencionar la decepción de tu madre al saber el secretito del hombre a quien ha amado toda la vida.

Y luego tiró un sobre amarillo sobre el escritorio que mire recelosamente, pero ante su mirada altiva y arrogante me entró la duda de lo que contenía, así que lo abrí observándola todo el tiempo y sin ninguna emoción en el rostro.

¿Cómo mierda sabes eso? ¿De dónde sacaste esa información? ¿Quién te dio esas fotos?

Me levanté  de mi asiento completamente furioso y anonadado, no podía creer lo que esta mujer tenía en su poder, y yo no eran tan idiota como para no saber que ella de seguro tenía copias de esto. Sin embargo no tenía la menor idea de cómo consiguió estas fotos en las que mi padre estaba en poses más que reveladoras con Charlotte, su ex secretaria y amante.

Charlotte era una mujer muy hermosa y con unos años menor que mi padre, desde que ella llego pidiendo trabajo en la compañía mi padre quedó hipnotizado por ella y en el momento en que lo supe le advertí que no se metiera con ella y que no intentara nada si de verdad amaba a mamá. Aunque  Carlisle me vio a los ojos y dijo que ya no sentía lo mismo por mi madre y que aquella dulce mujer había robado su corazón, pero él no era capaz de dañar a mi madre y por ello terminó cualquier relación con Charlotte. Al parecer alguien que quería dañar a mi padre y a la familia, había conseguido fotos de las veces que se vieron y como estas que tenía en mis manos de el con ella en la cama.

El como lo hicieron sin que ninguno de los dos mi padre o Charlotte se diese cuenta era un enigma, ni siquiera supieron como entraron en la habitación o que habían sido fotografiados. Solo después de que nos llegaran aquellas fotos supimos que teníamos un gran problema entre manos.

― ¡Dime maldita sea! ¿Quién te dio estas fotos y que es lo que quieres?

―Tranquilízate Ed, lo único que quiero ya lo he pedido, tú y Bella Swan deben romper su compromiso o la familia Cullen quedara destruida si esto sale a la luz. Tú decides Edward ¿tu matrimonio o tú familia?

Se sentó tranquilamente en la silla frente a mí, cruzo las manos sobre su regazo y me miraba desafiante esperando mi respuesta a pesar de saberla ya. Su sonrisa petulante y su intento de superioridad me enervaban al punto de querer matarla. Pero lo más frustrante era que ella me tenía en su poder, no sabía cómo obtuvo las fotos o como supo de la infidelidad, aunque estaba seguro de que si esto se sabía mi familia quedaría devastada y mi madre no soportaría una perdida más.

Solo debo ganar tiempo y estoy seguro de que encontrare la forma de que esto no salga a la luz y de que Tanya no logre filtrar nada.

―Te propongo algo mejor.― sonreí tranquilamente, no te atreverías a dejar pasar algo como lo que propondré.

―Dime. Soy toda oídos.

―Me casaré con Bella y me separaré de ella al cabo de ocho meses de matrimonio a cambio de que no publiques nada en ningún lugar.

― ¿Con qué fin harías algo así? Te estoy ahorrando el sufrimiento más adelante terminando tu relación antes de que sea más sólida y la partida sea más triste.

―Con el fin de disfrutar de mi esposa el tiempo suficiente como para saber que la mujer que amo se convirtió en lo que debió ser siempre. Solo tendrías que esperar ese tiempo y te prometo que luego de ello obtendrás lo que quieres, separarme de Bella. Aunque me pregunto ¿Por qué?

―Porque me gustas Edward Cullen me fascinas, pero sé que no cambiarias a tu mujercita por nadie, así que si no eres mío tampoco de ella. Y en cuanto a tu propuesta acepto, estaré encantada de ver cómo viven felices sabiéndose con el tiempo contado, por lo menos de tu parte.

Se levantó y en el lindel de la puerta volteó nuevamente.

―Adiós querido, disfruta de tu nidito de amor mientras puedas.

Y salió con aquella sonrisa arrogante nuevamente en su rostro, tire los malditos papeles al y suelo grite de frustración. Todo se había jodido y por culpa de mi padre y su amorío. 

Ahora mi Bella tendría que sufrir las consecuencias de los errores de otros. A menos que en aquel tiempo pudiera descubrir como quitarme a esa perra de encima y evitar que publicara algo. Debía evitar a toda costa que mi matrimonio próximo llegara a pique.

―Estaremos juntos como lo prometí Bella, lo juro.― Susurré a la nada.

Fin flashback.

Y no cumplí mi promesa Allie, no lo hice.
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Hermosas bribonas lamento enormemente que siempre tarde con los capitulos, pero teniendo  dos betas bien ocupadisimas ademas de mi tontuela cabeza en la ortografia pues no ayuda mucho. Este capi esta publicado sin la revision de ellas porque no pude aguantarme sin darles esto. Ademas ellas me dijeron que arreglara los otros capis en FF no en mi blog por ende tengo total libertad aqui, Ellas son de gran ayuda pero yo no parezco cooperar con su ritmo y me pusieron un alto si este capi no estaba ben corregido me quitaban su ayuda y trato de mejorar pero eso no impide que me divierta escribiendo. Sin mas dejenme sus pensamientos y nos leemos lueguito =)


2 Sueños compartidos:

Sully Martinez dijo...

Gracias tierna por actualizar y arriesgarte pero debes de hacer caso a las sugerencias de tu betas ok mira que en equipo se hace un mejor trabajo
en verdad me gusto saber por que es tan idiota Edward
besos cuídate

nydia dijo...

Me encanto es bueno saber otra vez de ti ,esta genial....Sigue asi nena....Besos...