No
quería que se culpara más y que no sintiera paz en su corazón por mi culpa, ya
tenía suficiente con todo lo que estaba sucediendo. Y era hora de que perdonáramos
e intentáramos reparar lo que dañamos.
―Quiero
que vengas con nosotras Edward. ― alzó la mirada rápidamente sorprendido.
―Si
vamos a perdonar entonces que sea desde ahora ¿no crees?
―
¿Edward? ― parecía en estado de shock y empecé a preocuparme.
―Si
claro que sí. Ya mismo nos alistamos.
―No,
quiero que lo hagamos juntos. ― Su sonrisa era tan hermosa como un sol.
―Así
será amor. ― sonreí gustosa ante su entusiasmo y segura de que todo saldría
bien. Eso esperaba.
Llevamos
a Lizzy con nosotros hacia el cuarto de baño en el departamento de Edward y
nuestra pequeña parecía contenta de tenernos a ambos. Edward le hacía
morrisquetas y ella reía alegre, de vez en cuando nuestros ojos conectaban y un
brillo hermoso se instalaba en sus ojitos verdes tan idénticos a los de su
padre.
―Vamos a bañar a esta hermosa princesa y luego
te llevaremos al parque ¿Te parece?
Reímos
cuando nuestra Lizzy empezó a balbucear al parecer entendiendo cada palabra que
su padre decía. E intentaba coger con sus pequeñas manos la cara de Edward.
―Seguro
que quiere saber a qué sabes.
Edward
volteó a verme y una sonrisa pícara se plasmó en su rostro, para luego guiñarme
un ojo.
―Y
tú bien conoces mi sabor ¿recuerdas? ― quedé con la boca abierta y sin poder
pronunciar palabra alguna. ¿En serio acaba de decir eso?
―
¿Nos acompañas? Dijiste que lo haríamos juntos. ― asomó la cabeza por la puerta
del baño y esa bendita sonrisa en sus labios plasmó una igual en los míos.
―Sí. ― y reí contenta de poder compartir este momento, de poder estar con ellos una vez más. No sabía que nos deparaba el futuro, pero era seguro que mi corazón estaría junto al de Edward por siempre.







1 Sueños compartidos:
Siiiiiiiiiii que bien estas de vuelta y que regreso me encantaaaaaaaaaaa y quedo con ganas de massssssssssss.Besos linda....
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